Peñarol no jugó bien. Peñarol no creo buen fútbol y tuvo enormes complicaciones defensivas. Así fue que llegó el primer gol del partido por parte de Cerro antes de que se cumplieran los 10 minutos de juego. Acto seguido, mucho nerviosismo, el aurinegro no podía reponerse y Cerro tuvo varias oportunidades de rematar al carbonero en el primer tiempo y sin embargo no supo hacerlo. Peñarol parecía otro equipo en la cancha sin ideas y sin rebeldía. No se podía avanzar por mas que se empujara y si bien tuvo algunas llegadas al área rival no generó peligro.
En el segundo tiempo las cosas fueron cambiando de a poco. Peñarol entró a la cancha y fue un calco del primer tiempo, con la excepción del gol. Sucesivas llegadas de cerro al arco aurinegro sin ser concretadas. El técnico pasados 6 minutos del segundo tiempo ordena un cambio en la defensa que es reprobado por toda la tribuna, tal vez por que el aurinegro no generaba fútbol y estaba en desventaja, pero el cambio fue por una deficiencia física del defensa carbonero Guillermo Rodriguez. Ya habíamos hecho referencia a ciertas deficiencias sanitarias en Peñarol por parte de Pacheco, Estoyanoff (quién fue infiltrado), Solari y se sumó Guillermo Rodriguez. No en vano, al no ser por el Tony, todos fueron sustituidos.
Mientras Peñarol continuaba haciendo agua por todos lados, el colombiano Mejía entra en sustitución de Solari casi a los 12 minutos del segundo tiempo. Peñarol muy nervioso, sin reacción de ningún tipo y encima con la tribuna en contra no vio un camino claro hacia el área rival hasta el minuto 20 del segundo tiempo, cuando el propio Dario Rodriguez al que había reprobado la tribuna, se lleva una pelota dividida a puro coraje hasta el borde el área rival y la deriva para un compañero que no puede rematar pero si consigue el corner. De aquí en mas, el aurinegro parece haber despertado, no futbolísticamente, pero si anímicamente. Sucesivos corners y Sosa que se lo pierde. Peñarol avisó.
En el minuto 22 del segundo tiempo, un centro casi frontal del Pacheco lo pone en ventaja al argentino Martinuccio, quien con un sombrero cambia la dirección del balón y logra rematar de pierna derecha convirtiendo el gol para el equipo carbonero. Keosseian ordena otro cambio en la ofensiva aurinegra, retirando a otro de los que presentaba dificultades físicas, el Lolo Estoyanoff y dándole una nueva oportunidad al tornado Alonso.
Peñarol sin fútbol y a fuerza de voluntad se fue adelantando en la cancha y a su vez abriendo y regalando espacios. El partido tenía oportunidades para los dos lados, pero fue nuevamente Pacheco quien habilitó a Alonso faltando escasos minutos para el tiempo reglamentario y este en una posición un tanto dudosa queda solo frente al arquero, lo elude hacia un costado y remata poniendo el 2-1 definitivo a favor del carbonero.
Si querías propaganda, esto es ganar a lo Peñarol, dar vuelta un partido cuando todo esta en contra, cuando nadie cree en el equipo. Peñarol ganó a lo Peñarol. Cuando el buen juego no se genera, cuando la voluntad prevalece pero las puertas se cierran, el aurinegro sale victorioso y consigue tres puntos de oro que lo pueden dejar solo en la punta de acuerdo al resultado que obtenga el otro puntero Danubio en su correspondiente partido.





