Probablemente, Peñarol no fue la maquina de hacer fútbol que todos soñaban antes de comenzar el campeonato, luego de conocer la lista completa de jugadores que integraban el plantel aurinegro. Lo cierto es que este Peñarol empezó a mostrar la hilacha. Tiene casta de campeón pero hay mucho para trabajar y a contra reloj.
El enfrentamiento con Wanderers, comenzó con un primer tiempo apagado, con Peñarol intentando pero falto de ideas, con algunos centros que no le llegaban a Olivera y tiros al arco que solo llegaban a las manos del arquero contrario. Pero el segundo tiempo fue distinto. Peñarol salió al campo de juego sin cambios y Wanderers el único cambio que hizo fue de actitud, encaró un poco mas en los primeros minutos y dio su fruto, con un gol de Guglielmone. Cuando todo parecía ir de mal en peor para el carbonero, en la respuesta Peñarol anota por medio de Aguiar y el bohemio no tuvo siquiera tiempo de saborear su momento de victoria. Acto seguido, Peñarol pareció despertar y buscar un fútbol mas parecido al que pretende Aguirre. El cambio mas importante que tuvo el carbonero, fue en lo anímico, en actitud, presencia dentro de la cancha, adoptando la postura de grande y comenzando a atacar y poner al rival contra las cuerdas. El K.O. lo puso un jugador que estaba peleado con las redes y con la pelota y de quien se espera mucho para este campeonato, lo cual puede incluso jugarle en contra si las cosas no le salen. Olivera por primera vez recibió un pase claro y no fue un centro elevado, sino un pase a ras del suelo al borde del área, el cual engancho, acomodó para la zurda eludiendo la marca del defensa y fusiló al arquero poniendo el 2-1 final del encuentro. Fue un gol muy significativo para el jugador y el equipo. Ese que marca una nueva etapa, el que se le había negado en el partido pasado cuando mas lo necesitaba. Así lo dejó sentir el jugador con el festejo, ganándose una tarjeta amarilla al sacarse la camiseta y gritarlo con rabia. No es justificado ganarse una tarjeta amarilla al comienzo del campeonato por una tontería que los jugadores de a poco van entendiendo que los perjudica a lo largo del campeonato, pero en este caso, significaba la liberación del jugador de las cuerdas que no lo dejaban acercarse al gol y un empuje anímico en lo personal que le servirá para ganar confianza en los futuros partidos.
De las participaciones individuales, resaltaron Pacheco, como siempre, poniendo la nota distinta y Darío Rodriguez con su empuje y subidas por el lateral que cada vez realiza de forma mas natural. También sobresalieron Aguiar, con gran empuje durante todo el partido y el primer gol del carbonero, Domingo que de a poco se afianza en el medio campo aurinegro y que necesita soltarse para combinar las funciones defensivas con sus aptitudes para el ataque que son buenas, Valdéz que hizo un buen papel en su debut en la defensa aurinegra, Carini de buena participación en el arco, seguro y sin dar rebotes y Torres otro referente del medio campo que trabaja incansable para la recuperación de balones y cubrir espacios mientras sus compañeros se lanzan al ataque.
La victoria cayó muy bien en los aromos y permitirá trabajar a los jugadores con mayor tranquilidad de cara a la próxima fecha del campeonato.
Tags: Clausura, Peñarol, Wanderers
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