Ya lo dijo el propio presidente de la república quien ayer tuvo un encuentro con el plantel de Peñarol: “-esta rayada tiene la celeste abajo”. Hay algo mas cierto que eso? Por supuesto que hay alguien que esta haciendo fuerza por ver a Peñarol sucumbir frente a algún rival, pero eso no quita de que Peñarol, en estas instancias ya no solo representa al club y su parcialidad sino a todo un país. En el mundial de Sud Africa el fútbol uruguayo tuvo un realce a nivel internacional como el que no tenía desde hace décadas, pero sin embargo, mas allá de que uruguayos somos todos, la base o quizás la mayoría eran jugadores que militan en el medio europeo. Hoy por hoy, Peñarol entre los cuatro mejores de la Libertadores de América, tiene un plantel con jugadores del medio local y la cuota de jugadores que llegaron de otros países pero que también pertenecen a este medio y no a uno de muchos mas recursos y nivel de infraestructura, mas allá de que algunos ya tuvieron su momento en el viejo continente. Por lo tanto, un triunfo de Peñarol significa una re valorización del medio local, lo cual beneficiaría tanto a los jugadores y el futuro de Peñarol como a los de Nacional, Defensor, Danubio y el resto de los equipos, ya que se vuelve a mirar el fútbol de nuestro país como una fuente de buenos jugadores, buen fútbol y clase. Uruguay lentamente regresa a los primeros planos del fútbol mundial de donde no debió salir nunca y cuando un equipo uruguayo entra a la cancha, independientemente de los colores de la camiseta, el rival supo, sabe y sabrá que con ellos todo es posible y volverán a respetarnos como lo hicieron alguna vez, incluso hasta el punto de tenernos miedo.
Peñarol enfrentará a Velez en la primera de las semifinales y luego de lo visto ayer en el partido entre Santos y Cerro Porteño, el nivel de la otra llave no difiere tanto de que puede tener o mostrar Peñarol en la copa. Ambos parecen a priori rivales accesibles aunque por supuesto los partidos hay que jugarlos. De este lado, las cosas se ven un poco mas difícil. En parte por el rival, un equipo aguerrido, de gran empuje y juego ligero, con excelentes jugadores de gran nivel y con una mentalidad sumamente ganadora (al punto de que a veces tiende a creer los partidos ganados antes de jugarlos). Velez es un equipo típico argentino, de buen toque y que trae mucho viento en la camiseta. Al igual que el carbonero ha tenido triunfos importantes que van uniendo al grupo y alimentando la esperanza, lo cual con el tiempo hace fuerte al equipo. En comparación, Velez pareciera ser un equipo que está quizás un poco mas arriba que los demás y este sería de los que quedan el rival mas duro a vencer en el camino de carbonero, sin desmerecer al resto de los equipos ya que todos tienen las mismas posibilidades.
La hinchada aurinegra preparo para esta noche un recibimiento de proporciones espectaculares. Difícil es imaginarse algo mas espectacular al día de la bandera mas grande del mundo, o incluso a la última contienda en Montevideo frente a Internacional de Porto Alegre. También hoy será la primera vez en muchos años y tal vez me juegue en contra la memoria, creo que desde la última Copa América, el Estadio Centenario no albergaba tanta capacidad de gente como en esta ocasión ya que incluso se habilitaron los taludes.
Peñarol no gana una copa de esta envergadura desde 1987 y aún no se ha asegurado nada, pero hoy comienzan los primeros 180 minutos mas importantes de la historia reciente de Peñarol y de salir airoso ya se verá, pero para el carbonero, la primera verdadera final es hoy.
