En su debut en la Copa Nissan Sudamericana el equipo aurinegro entró con buen pie y pego primero. Esto no quiere decir que somos imparables pero para un equipo que aun no había tenido actividad oficial, ganar uno por cero de visitante en Ecuador es un resultado mucho mas que emocionante y merecido. Merecido por que el equipo que controló el juego de principio a fin fue el carbonero. Si bien hubo pasajes donde el Barcelona de Guayaquil propuso fue Peñarol quien controló y así es como se ganan partidos, teniendo el control de los mismos.
La emoción fue creciendo de a poco, en un estadio que no estaba colmado y donde los colores en las tribunas se asemejaban a los del centenario cuando la parcialidad aurinegra mueve los cimientos, no fue difícil para Peñarol sentirse cómodo e incluso proponer en el propio Monumental como si fuera local. El Lolo Estoyanoff fue una luz que se despegaba de los defensas y al que le faltó solo la definición para que la victoria fuese por un resultado mas abultado. Es una pena que en el segundo tiempo le mostraran una tarjeta roja por una mala decisión del jugador que sin mala intensión levantara demasiado el pie cuando intentaba buscar una pelota en elevación. El Tony fue como siempre el cerebro del equipo aunque no logró jugar los 90 minutos, ya que salio muy cansado. En el medio campo Marcelo Sosa y Egidio Arévalo Ríos fueron tremendos valuartes y lograron controlar la mayor parte de las ideas ecuatorianas, del resto se encargó la defensa donde Aguirregaray y Rodriguez tuvieron brillo propio.
El equipo ecuatoriano no fue un equipo incisivo, pero Peñarol tampoco le dio posibilidades. Tanto insistió el equipo aurinegro que en el segundo tiempo luego de que Peñarol llegara con opciones hasta el borde del área, Arévalo Ríos distribuye la pelota hacia el costado derecho por donde subía Aguirregaray y este con un remate cruzado encuentra la complicidad de un defensa canario para abrir el marcador con el gol que le significaría los tres puntos al conjunto que dirige Manuel Keosseian.
Es muy importante para Peñarol esta victoria que le da una ventaja enorme, ya que las series son de eliminación directa. Tres puntos y un gol de visitante no son definitivos, pero considerando que el partido de vuelta será en el Centenario y si Peñarol logra controlar el partido igual que lo hizo en Guayaquil, pasar a la siguiente ronda no es para nada imposible.
Un grande vuelve a la actividad internacional y lo hace con el pie derecho. Salud glorioso aurinegro.
