Después del fiasco en el primer clásico, donde Peñarol participo de una mentira, porque el juego desarrollado por los aurinegros en la primera de las finales lo confirma, se consiguió una victoria importantísima frente a Nacional que nos deja otra vez un paso adelante en la búsqueda del tan ansiado titulo.
Fue un partido distinto, con temperamento por donde se mire. Se jugo fuerte, al limite y se sobrepaso el mismo también consiguiendo dos tarjetas rojas por bando. Suceso que deja mas complicado tácticamente hablando al aurinegro, dada la expulsión de Urretavizacaya.
Si bien se rompió la racha de partidos clásicos ganados que llevaba Nacional, si bien se recupero la autoestima y la confianza en el equipo, si bien se golpeo fuerte aun no se consiguió nada. Por que este partido dura 180 minutos o mas y un resultado adverso puede romper por completo todas las ilusiones aurinegras.
A puerta cerradas en los aromos esta vez, se definirá la oncena titular de acuerdo a la disponibilidad de jugadores y a la propuesta técnica de de Diego Aguirre. Las dudas entre Gonzales y Alcoba, Frontan sustituyendo a Urretavizcaya o un cambio en la línea de ataque para suplir la deficiencia que quedo en el esquema táctico de Peñarol, se disiparan en la tarde de hoy y quedaran resueltas para mañana en el estadio defender la ventaja obtenida durante el fin de semana.
Es el ultimo partido, el enfrentamiento donde se define todo y se espera que sea mas fuerte y cerrado aun que el partido pasado. Mañana tendremos si o si un nuevo campeón del fútbol uruguayo.

