Después del fiasco en el primer clásico, donde Peñarol participo de una mentira, porque el juego desarrollado por los aurinegros en la primera de las finales lo confirma, se consiguió una victoria importantísima frente a Nacional que nos deja otra vez un paso adelante en la búsqueda del tan ansiado titulo.
Fue un partido distinto, con temperamento por donde se mire. Se jugo fuerte, al limite y se sobrepaso el mismo también consiguiendo dos tarjetas rojas por bando. Suceso que deja mas complicado tácticamente hablando al aurinegro, dada la expulsión de Urretavizacaya.
Si bien se rompió la racha de partidos clásicos ganados que llevaba Nacional, si bien se recupero la autoestima y la confianza en el equipo, si bien se golpeo fuerte aun no se consiguió nada. Por que este partido dura 180 minutos o mas y un resultado adverso puede romper por completo todas las ilusiones aurinegras.
A puerta cerradas en los aromos esta vez, se definirá la oncena titular de acuerdo a la disponibilidad de jugadores y a la propuesta técnica de de Diego Aguirre. Las dudas entre Gonzales y Alcoba, Frontan sustituyendo a Urretavizcaya o un cambio en la línea de ataque para suplir la deficiencia que quedo en el esquema táctico de Peñarol, se disiparan en la tarde de hoy y quedaran resueltas para mañana en el estadio defender la ventaja obtenida durante el fin de semana.
Es el ultimo partido, el enfrentamiento donde se define todo y se espera que sea mas fuerte y cerrado aun que el partido pasado. Mañana tendremos si o si un nuevo campeón del fútbol uruguayo.
Aunque parezca un poco injusto, Peñarol perdió el invicto ante Nacional y todo lo hecho hasta ahora se va por el suelo. La tribuna aurinegra, la que siempre acompaño a Peñarol se quedó en silencio y se sintió defraudada por la impotencia del equipo aurinegro de llegar al arco contrario. Es que así fue el partido. Peñarol tuvo momentos en los que intentó tomar las riendas del partido, pero Nacional contrarrestó con sendos goles en cada tiempo y el ánimo aurinegro, la capacidad creadora desapareció y Peñarol perdió el norte.
El equipo aurinegro no fue ni la mitad del equipo que ganó el Clausura. El sabor amargo de la derrota deja al equipo desarmado y lo que era una ventaja ahora se revierte y es Peñarol quien deberá trabajar para proponer sorpresa y fútbol. Para volver a ser el equipo ganador que Diego Aguirre supo parar en la cancha. Mucho se puede hablar de si Pacheco o Alcoba estaban en condiciones para jugar, pero mas allá de todo, la superioridad futbolística de Nacional en la cancha fue lo que inclino el marcador en su favor y la falta de reacción aurinegra y la impotencia de sus jugadores la que permitió al tricolor quedarse con el triunfo.
Ahora, borrón y cuenta nueva. Peñarol debe enfriar los motores y trabajar con vista a las dos finales que tiene por delante. Para dar de si todo lo mejor y buscar conseguir un objetivo en el cual aún tiene posibilidades intactas.
Mañana se juega el primero de los clásicos. El que puede dar a Peñarol el Campeonato Uruguayo sin la necesidad de mas finales. Es esa pequeña ventaja extra que consiguió al ganar la Tabla Anual y el Torneo Clausura. Es la pequeña ventaja que Peñarol no piensa desaprovechar.
Luego de tantas especulaciones al respecto de las lesiones en el plantel aurinegro, el equipo titular ha sido confirmado. El equipo ideal aurinegro será el que salga este domingo a la cancha. El mismo que a principios del Clausura tuviera ese magnifico rendimiento y fuera responsable de un promedio de goles excelente. Sosa, Aguirregaray, Alcoba, Guillermo Rodríguez, Darío Rodríguez, Arévalo Ríos, Orteman, Urretaviscaya, Ramírez, Martinuccio y Pacheco serán los responsables de enfrentar al equipo de los misterios. Un Nacional que al igual que en el último clásico, entrena a puertas cerradas bajo un secreto absoluto. Pero a Peñarol poco le importa lo que ocurra puertas adentro en Nacional, porque esta seguro de lo que tiene que hacer, está trabajando en lo que hizo durante todo el campeonato y buscando corregir algunos errores cometidos en partidos anteriores.
Será el Clásico mas emocionante de todos. Con un Estadio Centenario repleto y los hinchas aurinegros están ansiosos por llenarse las gargantas de gloria y pintar las calles de amarillo y negro.
El clásico termino en empate y toda la expectativa generada quedo en nada. Por que el partido fue muy parejo, por que ninguno realmente sintió la necesidad de arriesgar de mas o por que ninguno supo como quebrar al rival para obtener la victoria. Nacional empezó mas activo. Luego Peñarol se adueño del final del primer tiempo. El segundo tiempo mejor ni nombrarlo. La realidad es que el clásico no definió nada, no marcó nada y no dejo ninguna señal de rumbo a las finales.
Nacional no pudo con el manya. Peñarol no pudo con el bolso. Peñarol sigue invicto pero corto su racha ganadora. Sigue liderando la tabla anual y todo indica que va directo a ganarla a falta de seis puntos por disputar. Nacional conserva su racha de partidos sin perder ante Peñarol y dio a entender que las finales van a ser reñidas. Los dos equipos seguirán peleando por los puntos que quedan con la ilusión de ganar la tabla anual y adjudicarse el Uruguayo en un solo partido. De lo contrario dos clásicos mas sucederán al próximo para definir quien será el campeón del Torneo Uruguayo.
El clásico dejo gusto a poco. La mas de 50.000 personas que colmaron las instalaciones del Estadio Centenario esperaban un partido con mas goles, dada la racha que traía Peñarol o el buen fútbol que suele desarrollar Nacional en los partidos clásicos. Al final el sentimiento es de que no se perdió nada pero que tampoco se logro nada extra. Parece que el clásico aún no se hubiese jugado.
Peñarol se consagro Campeón del Torneo Clausura este fin de semana con doce partidos jugados y doce partidos ganados. Aun no jugo el clásico y lidera la tabla anual, que de terminar así, dará una ventaja considerable a Peñarol sobre su rival al llegar a las finales por el uruguayo.
Peñarol estuvo en boca de todos y demostró que hoy es campeón por meritos propios. Fénix era el último rival directo que tenía chances de ser campeón del clausura y lo venció en un partido intenso donde por momentos recordaba los antiguos partidos donde el cuadro chico llega al Centenario a esperar mientras el grande atacaba para luego contragolpear. Sin embargo por momentos también la realidad se hizo presente y el cuadro chico atacó sin respeto alguno por el rival.
Peñarol venció, se adjudicó el Clausura en una campaña formidable, saludó a sus hinchas, mostró la copa y se fue a vestuarios donde los jugadores festejaron de forma muy mesurada con vistas a los objetivos que tienen por delante. Peñarol, moralmente necesita vencer a su rival en el clásico del domingo y necesita ganar el Campeonato Uruguayo para que el esfuerzo realizado hasta ahora sea valorado como es debido y recupere el respeto que muchos equipos del ámbito local le han perdido.
Clasico
La mano viene complicada en lo que refiere a todo lo extra futbolístico. Con disturbios en la venta de entradas que se suman a las supuestas amenazas entre hinchadas que se venían manejando desde hace unas semanas. Con tres tribunas agotadas y solo entradas para la Tribuna América disponibles, el Clásico parece que va a tener un lleno absoluto. Pero el problema es que solo Peñarol, en partidos anteriores venía llenando la misma capacidad solo con sus hinchas. El estadio nos quedó chico! Ahora todos quieren entradas y la cantidad de entradas disponibles es la misma de siempre. Por eso el Clásico pinta complicado en las afueras del estadio. Se espera un operativo de seguridad muy grande pero también se esperan mas disturbios rumbo al estadio.
Se aconseja a los hinchas que no tienen entradas, no acercase a la zona del estadio para evitar disturbios y llegar temprano. El Clásico tiene que ser una fiesta del fútbol y no un enfrentamiento de guerrillas entre dos hinchadas. Los clásicos se ganan adentro de la cancha, no en las tribunas ni mucho menos con violencia fuera del estadio.



