No nos pasaron por arriba, no nos metieron el peso y no pudieron taparnos la boca. Peñarol es justo finalista de la Copa Santander Libertadores. Buenos Aires se vistió de amarillo y negro. Los hinchas coparon el obelisco y en el estadio de Velez por momentos fueron locatarios, porque la tribuna aurinegra no tenía nada que envidiarle a la Amsterdam o a la cantidad de simpatizantes que lleva algún club argentino al mismo estadio.
Peñarol hizo un partido muy bien pensado, jugó tranquilo y no se dejo llevar por la presión que intento poner Velez desde el momento mismo que dejo el Estadio Centenario la semana pasada. Luego de ver el recibimiento carbonero del partido de ida, los fuegos artificiales que se tiraron a la entrada de Velez dejaron gusto a poco y el equipo que prometía pasar por encima del carbonero ganó pero no pudo alcanzar su objetivo.
El carbonero desde el vamos fue a jugar la semifinal, pero no fue a hacerse el guapo ni a poner la bañadera, fue a hacer su partido, a poner a Velez donde le convenía para conseguir la clasificación. A los dos minutos de juego Martinuccio avisó. Luego se estudiaron y Peñarol empezó a crecer. Defendiendo con líneas adelantadas, atacando y no dejando jugar a Velez que es lo mas importante. En el minuto 33 Martinuccio habilita a Mier y este define poniendo el 1-0. Velez no se dejo caer y en el minuto 46 una jugada de pelota quieta en la que Sosa no puede contener el balón, el equipo argentino pone el empate en el parcial para ir al descanso. Hubieron en el primer tiempo algunos entredichos entre Silva y Valdez en los cuales Peñarol tuvo la viveza de no caer y conservar la calma, de lo contrario las cosas se hubiesen puesto muy difíciles para el carbonero.
En el segundo tiempo, Peñarol continuo jugando tranquilo hasta que Silva pusiera el 2-1. El resultado no era suficiente para Velez y se fabricó un penal. El partido estaba para el conjunto argentino, sin embargo, Peñarol jugó esta Copa con la fortuna de los que salen campeón. Silva que se afirma a rematar con fuerza y al medio, Sosa que se juega a la izquierda y vencido ve como la pelota se va por encima del travesaño. El jugador de Velez resbala al patear la falta y el estadio se quedo congelado. A llorar al cuartito. Peñarol no dio otra chance como esa. Se adelanto atacó y hasta casi pudo convertir otro gol.
El resultado final fue dos uno. Peñarol volvió a perder de visitante y se volvió a clasificar para una nueva instancia definiendo fuera de casa, convirtiendo goles y jugando al fútbol. Lo importante en estos partidos de 180 minutos no es ganar, es ganar cuando realmente te toca y clasificar a la siguiente fase. Hacer tu juego y lograr que los demás caigan en el tuyo. Peñarol se enfrentara a Santos en la final y sera una historia distinta. Pero sin dudas Peñarol tiene por que festejar hoy y el sueño ya no es un sueño, es una final que se viene, se viene, SE VIENE Y VA A ENLOQUECER A UN PAIS ENTERO!!!!
